El Árbol de Navidad

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Ayer, domingo 8 de diciembre, muchas familias de la ciudad, armaron este tradicional elemento. ¿Pero a qué se debe? ¿Cuál es su origen? ¿Qué significan sus adornos? Te invitamos a ingresar a la nota para conocer más detalles.

Las esferas simbolizan los rezos que se realizan durante el período de Adviento

Para muchas familias colonenses, el 8 de diciembre, es una tradición que se arme el “Árbol de Navidad”. Para algunos es una tradición que cumplen y seguramente para otros es algo más que hay hacer, casi como un mandato familiar. De todas maneras, en muchos hogares, desde ayer y hasta el 6 de enero se lucirán los árboles, adornados con esferas y con las famosas luces, las que prenden y apagan y hasta en algunos casos tienen melodía musical.

La gurisada se emociona y sienten ese momento, el de armar el árbol como un encuentro especial para compartir con sus padres. Pero ante todo esto: ¿Sabemos qué significa, cuándo, dónde y por qué lo armamos? Te invitamos a que descubras sus orígenes o afiances conceptos.

En la biblia, nada dice del armado de un árbol para la navidad o que ese elemento esté referenciado con el nacimiento de Cristo.

Entonces bien vale aclarar que esta tradición puede surgir de la cultura Celta y los pueblos germánicos quienes pensaban que la tierra y los astros estaban sostenidos por un árbol enorme llamado Divino Idrasil. Y para festejar el solsticio de invierno, que en diciembre es en el hemisferio Norte, adornaban un roble, en el cual se juntaban para bailar a su alrededor.

Hasta el 6 de enero los árboles de Navidad se mantienen armados en cada hogar.

Esa tradición arraigada en esas culturas, fue adaptada por la católica cuando comenzó a expandirse por Europa. Cuentan que alrededor del año 740, el sacerdote Bonifacio  obtuvo por parte del Papa la misión de evangelizar a pueblos germanos. Al ver esa ceremonia, se la modificó a las cuestiones cristianas. De estas manera, el árbol fue adornado con manzanas (que para los cristianos representan las tentaciones) y mucho tiempo después con velas (que simbolizaban la luz del mundo y la gracia divina). Al buscar siempre una especie perenne, se representa el símbolo de la vida eterna. Además, su forma de triángulo representa a la Santísima Trinidad.

Dice la historia, también, que el primer árbol de Navidad con una decoración similar a la actual se vio en Alemania, en 1605. Después apareció en España, Finlandia y finalmente el Príncipe Alberto, esposo de la Reina Victoria, lo ubicó en el Castillo de Windsor, en Inglaterra, en 1841.

El 8 de diciembre de 1854, Pío IX advirtió que, al momento de nacer María, la madre de Dios, fue preservada del pecado original. Por ese motivo, la fecha fue proclamada como el Día de la Virgen Inmaculada Concepción, también el día del armado del árbol navideño.

La tradición fue tomada de las culturas germánicas y celtas, adaptadas luego al cristianismo.

Adornos y luces

Para los católicos, las esferas simbolizan los rezos que se realizan durante el período de Adviento, y los colores tienen que ver con su naturaleza. Las rojas refieren a peticiones; las plateadas, al agradecimiento; las doradas son de alabanza; y las azules, de arrepentimiento. En tanto, la estrella que se coloca en la punta del árbol simboliza la fe que debe guiar la vida del cristiano.

Las luces como adorno encontrarían su origen en una idea del protestante Martín Lutero. Según se transmitió entre las generaciones, una noche el reformista caminaba hacia su casa cuando notó que el brillo de las estrellas iluminaba los árboles cercanos. Como quedó encantado con esa escena intentó reproducirla en su casa. Para ello, colocó un pino en la habitación principal y le puso alambres para sostener velas.

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